Retrato de Francisco Mesa, por Alicia González
Tras muchos años en un mismo trabajo (+20), que no las mismas ocupaciones, tengo muchas ganas de compartir una experiencia que ha sido enriquecedora en lo personal y profesional. Como si fuese una retrospectiva, aquí van mis keep doing, stop doing y start doing.

Hace unos meses y como seguía recibiendo llamadas y mensajes, lo publicaba, inicié nueva etapa profesional. Agradezco todos los mensajes recibidos en público y privado, algunos de ellos muy acertados. A todas y todos se los dije en privado, ahora en público, ¡Muchas gracias!

Cambiar de trabajo supongo que en general no es fácil. En mi caso pasé de trabajar en solitario en la parte técnica a trabajar en un equipo. De estar en un grupo multidisciplinar a uno más especializado en un ámbito, el desarrollo de software. También pasé de dedicar de media ⅔ de mi tiempo de trabajo durante muchos años a la gestión de proyecto, mantenimiento y desarrollo (en esta última parte solo ⅓) a que fuese el 100% (con matices que explicaré más adelante). Empresas de ámbitos de negocio distintos… ¡Me ponía! Con expectación y ganas de seguir aprendiendo mientras afrontas cada día.

On boarding

Algo que me di cuenta desde el principio es que ya no tenía que obviar los tecnicismos. Ahora podía utilizar esas palabras que usamos en esta profesión y que no siempre se conocen fuera de ella. Es más, tuve que aprender algunas que no conocía. La entrada en la empresa llega con una presentación al equipo. La situación actual hace que sea telemática, pero no le quitó calor al recibimiento. Algunos los conocía, otros me conocían de antes, pero independientemente de todo esto, siempre tienes alguien de la empresa que te apoya y te resuelve las dudas que puedan surgir. Es más, se favorece que se anticipen cualquier tipo de pregunta que surja.

En mi caso entré directamente en un proyecto de colaborador, así llamamos a los clientes ya que nos insertamos en sus equipos de desarrollo aportando nuestro conocimiento y buenas prácticas. El equipo te explica la dinámica de trabajo que se adapta a las necesidades del colaborador. Por ejemplo, si se trabaja los viernes, o solo de lunes a jueves, la hora de las daily…

Durante estos meses se ha estado trabajando en un manual de comienzo en Lean Mind, algo similar a lo que se realizó en Gaming Experience, que permite conocer procedimientos, resolver dudas, hacer un check list de configuraciones y encontrar información relevante como los días que no se trabaja porque la empresa lo ha dispuesto así. Después de trabajar tantos años los festivos aún me sigo olvidando de estos detalles. Por ejemplo, ¿qué hay que tener en cuenta en la compra de material necesario para trabajar? No me hacía falta por lo que no tuve que esperar un par de días a la compra y podía empezar desde el primer día en casa.

Teletrabajo

Aquí el teletrabajo viene como opción de serie. Clientes de diferentes lugares del mundo, compañeros que están en diferentes países… complicado que no fuese así. Si no fuese porque hablamos mucho durante la jornada laboral, podría estar en cualquier espacio público con conexión a internet. Si no, podemos desplazarnos a la oficina de la empresa.

 

Primeras semanas

Todavía recuerdo lo duro que fueron las primeras semanas. Cuando acababa la jornada salía del entorno de trabajo, o sea, me iba al salón, y reposaba durante un rato sin ruidos de ningún tipo para que mi mente se calmase. Es muy diferente programar en solitario qué pair programming o mob programming. Conectados por videoconferencia, compartimos la pantalla de un editor/IDE de programación (cada uno utiliza con el que se encuentre más cómodo). Aquí tienes que verbalizar lo que haces y estás pensando, si te das cuenta de que alguien no lo ha entendido, intentar que todos estemos en la misma página (expresión que viene del inglés On the Same Page) verbalizando lo que el driver (persona que tiene el teclado) está intentando hacer. Si sumamos que he cambiado de stack tecnológico en este proyecto a NodeJS/Typescript, en un negocio diferente (ya sería casualidad que me dedicase al mismo que antes) y sin interrupciones que antes tenía por el teléfono o situaciones que tuve que atender durante años, pues supongo que no podía ser de otra forma, una intensidad mantenida durante horas que al principio fueron duras. Eso ha hecho que me mueva menos y lo pagué con unos kilos de más que espero perder porque quiero correr una media maratón cuando pase esta situación. Ahí tengo que trabajar más, han pasado los meses y no he cambiado mis hábitos sedentarios.

Ahora estoy encantado con esta forma de trabajar. Los tests (automáticos) de código han venido a mi vida para tener la máxima cobertura posible y que sean mantenibles en el tiempo. Cuando estoy programando solo, no siempre hacemos pair programming o tengo que recuperar horas por asuntos personales, sigo practicando este ejercicio de verbalizar aunque sea internamente.

Lo mejor de este inicio fue el apoyo de los compañeros de equipo. Entramos dos personas nuevas con este colaborador porque querían avanzar rápidamente con unos proyectos y necesitaban más manos. Al principio me parecía una pérdida de tiempo que tantas personas estuviésemos mirando algo que sabía era simple. Antes para mí el tiempo era muy valioso, pero me di cuenta que es parte del proceso. Cada persona aporta un punto de vista y experiencia diferente y esto enriquece el producto final. Las retrospectivas ayudan a mejorar los detalles en los que trabajamos. Aunque confieso que si hubiésemos grabado algunos de los comentarios del cliente en estos meses, parecería más bien un anuncio porque estaba contento con el resultado y calidad del trabajo realizado. #palabritadePaco

Formación

Algo muy interesante que tiene Lean Mind es que parte de las horas que nos pagan son de formación en lo que queramos. Suena muy dotcom de principios de siglo pero es así. Esta profesión requiere un reciclaje continuado en el tiempo y aquí se apuesta a que, al menos parte de ese tiempo, lo paga la empresa.

También tenemos todas las semanas webinars y talleres internos de formación que impartimos los propios compañeros de los diferentes temas que conocemos bien. En ocasiones se invitan a los colaboradores a participar ya que pueden serles útiles. Algunos de estos se publican en Youtube, como el webinar que facilité de Claves SEO para tu blog (falta la segunda parte, SEO para Youtube). Al guardarse en vídeo se introducen conceptos que pueden ser ampliados a posteriori.

Una forma que tenemos de compartir información es tanto en la intranet como en Grow, una plataforma de publicación de contenidos con píldoras de conocimiento, apuntes de cursos, how-to… Algunos también aparecen en el blog público de la empresa como el que escribí de la rentabilidad que ofrece el alineamiento empleado – empresa en la cultura organizativa.

Como todos somos “junior” en algo, por ejemplo si ahora tuviese que empezar a programar en un proyecto con Rust, hemos decidido quitar la palabra “senior” de nuestros títulos. Todos tenemos seniority en algunos temas e inexperiencia en otros. Así lo hice en mi perfil en LinkedIn.

Conociendo al resto de compañeros

Cada semana hacemos unas weekly en la que intentamos estar todos y contarnos novedades. Desde futuras paternidades hasta novedades con los colaboradores o iniciativas que las compañeras y compañeros de Lean Mind quieren compartir y encontrar apoyo. No tienen porqué ser de la empresa. La solidaridad es uno de los valores culturales de Lean Mind y aunque no se le de visibilidad hacia el exterior en estos meses hemos apoyado a tres proyectos solidarios de forma individual y como colectivo.

No solo los he conocido virtualmente en las weekly, cuando me he acercado a la oficina me he encontrado a compañeros, u otros que vienen de paso por la isla y he podido conocerlos mejor.

También tenemos una newsletter interna en la que compartimos novedades y tiene espacio para que conozcamos nuestras inquietudes. Más que hard skills, que tenemos, se valoran las soft skills que son las que realmente marcan la diferencia en los proyectos al ser el desarrollo de software un trabajo colaborativo y especial ya que trabajamos con compañeros del pasado, los que escribieron el código actual, los actuales y los futuros, que trabajarán con el que dejemos hecho.

El día de empresa ha sido el momento en el que hemos podido estar casi todos juntos. Antes se realizaban más dinámicas pero las medidas de seguridad de la situación actual lo hace complicado. Y digo día de empresa y no cena de empresa porque fue realmente un día completo en el que no faltó de nada, algunas sorpresas incluídas. Algunos compañeros que vinieron de fuera pudieron sentir el peletillo lagunero, los microclimas y el buen tiempo en el sur con piscinazo incluído, la rica gastronomía que se disfruta en la isla y encima ver el Teide nevado. Mejor aprovechado… complicado. Ventajas de las empresas en Tenerife 😉

Qué he experimentado en Lean Mind

Algo que me ha sorprendido de la empresa es que no visibiliza todo lo que ofrece a los que trabajamos en ella. En primer lugar, es una cultura orgánica en la que todos tenemos voz y voto. Hace que algunas cosas avancen más lentamente pero al mismo tiempo hace que estemos a gusto con ellas y favorece una cualidad que para mí es la más destacable: el empoderamiento de los compañeros. La empresa se preocupa por nuestro crecimiento personal y profesional. En ese orden. Esta libertad y responsabilidad viene con la formación, como he comentado anteriormente, pero también en que la empresa paga los gastos de formación necesaria sean económicos o de tiempo necesario para realizarla.

El ahora cacareado balance de vida personal-profesional viene de serie. Durante estos meses he tenido que atender situaciones que han hecho que no pueda formarme durante semanas, o tener que ocuparme de estos asuntos, en ocasiones porque me interesan especialmente como una presentación de un evento tecnológico. Siempre he tenido el apoyo de la empresa y del resto del equipo. No soy la excepción, se aplica a todos. Cuando el problema pasó, recuperé ese tiempo y listo. Este empoderamiento favorece reducir incertidumbres y burocracia. Me recuerda a cuando en algunas de las grandes empresas tienen un stock de ratones, teclados y cables en las oficinas para que sean utilizados mientras en otras tienen vigilado los paquetes de folio para que no se los lleven a casa. Si hemos pasado una mala noche, por los motivos que sean, y tenemos que entrar a trabajar un poco más tarde, tenemos el apoyo del resto del equipo. No se trata de cumplir un horario calentando una silla, se trata de realizar trabajos en el tiempo que hemos acordado y queremos hacerlo lo mejor posible.

Sabemos que la mejor forma de desarrollar nuestro trabajo, conceptual en buena medida. No estamos fabricando tornillos, se basa en que estemos cómodos y respaldados. Creo que a diferencia de otras empresas de servicios de desarrollo de software nos insertamos en el equipo de desarrollo del cliente, si lo tiene, porque ofrecemos código mantenible en el tiempo. Esto también incluye la generación de tech specs, por ejemplo. Es más, deseamos que cuando el acuerdo con el colaborador acabe, generen código de mejor calidad y, además, sea fácil de mantener. No siempre pasa ya que el código legacy abunda y las expresiones “si funciona no lo toques” o “nadie sabe lo que hace, pero funciona” se han convertido en un cliché en esta profesión por un buen motivo. Aquí no nos gustan mucho. Desgraciadamente en el sector no todos trabajan en un entorno laboral que favorezca la eficiencia y calidad. En mis compañeros he visto esa búsqueda de la excelencia. No nos pagan por líneas de código, más bien por escribir menos. Algo así me comentó para la radio Carlos Blé hace años y puedo dar fe al comprobarlo en persona. Invertir tiempo en un buen planteamiento inicial no solo reduce el tiempo de desarrollo total, sino el que será necesario invertir cuando haya que retomar esa parte del programa.

Cultura empresarial

A pesar de la situación en la que vivimos y que en Lean Mind trabajamos en equipos por colaborador, he trabajado con casi un tercio de la plantilla y la experiencia siempre ha sido positiva. Una de las causas es la cultura empresarial que compartimos. Algo que me ha gustado especialmente es tener que re-aprender. Con la pasión que me generan los emprendedores y personas que aportan un poco más siempre he intentado reciclarme y autocuestionarme. Tras más de dos décadas trabajando en la misma empresa, el salto cualitativo ha sido tan grande que ha favorecido este proceso. Aquí estoy muy agradecido en lo personal por el cambio.

En estos meses está de moda ver contenidos relacionados con el cambio de trabajo como developer cada dos años. En Lean Mind se que no será necesario por lo heterogéneo que son los colaboradores. En el proyecto actual se requiere de mí unos aspectos como profesional y en el próximo habrá características compartidas, otras que ahora no utilizo pero poseo y otras que tendré que aprender. Me da la impresión de que estancarse no es una opción aquí. Realmente creo que nunca lo he querido en mi vida. De ahí querer comunicar en prensa, radio y televisión (siempre estaré agradecido a todos los directores del medio por la facilidad que me dieron más allá de los retos técnicos que tuve que afrontar), querer conseguir algo más con los medios que teníamos, hacer másters en J2EE, Big Data & Business Intelligence, formarme en SEO, UX/UI, dar clase en la UEC, escribir un libro… y apoyar a quién lo pedía y merecía.

Programar con TDD, tests y evolución

Programar con TDD es algo extraño porque no genera frustración. Los que nos dedicamos a ser developers sabemos que tenemos que resolver problemas continuamente y muchas veces nos encontramos con situaciones realmente extrañas y errores colaterales. He comprobado ya en varios proyectos del colaborador que la generación de código de forma evolutiva es la forma más rápida y mantenible de desarrollar código. No siempre es posible, obviamente. Varios proyectos existentes necesitaban nuevas funcionalidades que se podían añadir fácilmente gracias al desarrollo apoyado en tests y su buena cobertura. Algunos de ellos se han iterado en varias ocasiones y en cada una se ha mejorado el código, bien reduciendo complejidad accidental, bien incorporando características como inyección de dependencias, o casos de uso.

Hace poco estaba trabajando varios días sin hacer pair/mob y en añadir funcionalidades a una parte del proyecto que no está cubierta con tests automáticos, son manuales y la generación de esos tests lleva más tiempo del deadline fijado. ¡Me sentía desnudo! Me sorprendió cómo había cambiado tanto en tan poco tiempo.

¡Esto no es una democracia!

La frase la dije hace unos pocos días. Antes de seguir leyendo, ¿por qué crees que la dije? Llevábamos enfrascados en una nueva funcionalidad más de media hora. Estábamos debatiendo qué entidad debía tener la responsabilidad y por qué. En ese momento estábamos todos los del equipo de Lean Mind porque era importante llegar a la mejor solución posible y en los siguientes días de desarrollo todos debíamos conocer que se estaba haciendo y a dónde se quería llegar para evitar pérdidas de tiempo al cambiar de contexto de trabajo. La cuestión es que a medida que íbamos viendo ventajas y desventajas de poner la responsabilidad en uno u otro lugar el número de personas a favor de una u otra opción variaba. La cuestión es que esto no es una democracia, no gana la solución con mayor número de votos, o la más fácil de empezar, se trata de encontrar la mejor solución para el cliente. Aquí aplicamos minimizar el coste total del producto para el cliente: cuenta tanto el tiempo de desarrollo actual como el coste de la mantenibilidad futura. Si les vale de algo, no hicimos la opción que estaba defendiendo y la otra opción es realmente la correcta desde el punto de vista global del proyecto.

Proyectos internos

Tenemos en Lean Mind proyectos, como Leanbot, en los que he aportado poco y me gustaría participar más en adelante. En algunos sí he participado como talleres de formación específica para developers. Aquí no puedo comentar mucho más porque no son públicos.

Algo que he experimentado y me ha molestado mucho es un tópico de este tiempo del quinto poder: las redes sociales condicionan lo que te ofrecen en función de tu perfil. Tras cambiar la denominación empezó a dejar de mostrarme otros temas de mi interés como es el emprendimiento y cultura digital en Canarias teniendo que esforzarme más en encontrarlos.

Por eso he querido crear una cuenta específica para compartir contenidos para desarrolladores. No se muy bien qué haré con ella pero intento separar contextos para que los algoritmos no me condicionen tanto.

La diferencia está en los detalles

Y en Lean Mind los tienen a montones. En estos meses he recibido un retrato el único que me gusta de los tres que tengo a carboncillo y unos regalos por participar en una encuesta interna. Se agradecen y mucho. También los estoy teniendo con compañeras y compañeros, se lo merecen y mucho. Tenemos en general que acostumbrarnos a contarnos las cosas buenas, sin caer en pleitesía, cosas malas y preguntar cuando no entendemos algo. Que cuente con personas especialistas en diferentes tecnologías es garantía de apoyo constante en caso de encontrarnos con un stopper tecnológico. En las ofertas de empleo que compartimos se puede ver esta heterogeneidad.

One more thing (chacho, se me olvidaba…)

Hay una cierta vuelta a la normalidad tras este impasse provocado por ya saben que cosa en el aire, cambio de empleo y nueva responsabilidad personal. Entre otras cosas:

  • He podido ir a la presentación de Canarias Game Show que se celebra justo este fin de semana.
  • Vuelvo a mentorizar a emprendedores al apuntarme al programa de Mentor Day.
  • He colaborado en repasar el próximo libro de Carlos, Código Sostenible que es canelita en rama, ya lo comprobarán los que lo lean.
  • Aprovechando el cambio he compartido algunas recomendaciones de carrera profesional en la que considero mi casa, la carrera de Informática en la ULL en el VII CESINF. Ya había participado en la primera edición ofreciendo recomendaciones sobre emprendimiento para técnicos.
  • He podido contactar, en otro entorno, con amigos, conocidos y estimados. Algunos me faltan aún. Hay que proseguir en esa línea.
  • Aportado en proyectos de crowdfunding. Me acabo de dar cuenta que son libros y fanzines. Si saco un tercer tomo del libro no creo que lo financie de esta forma.
  • Vuelvo de forma esporádica a impartir formación.
  • He realizado algunos cursos específicos de mi profesión y otros más genéricos.
    Disfrutar, aunque sea online, de varios eventos que se empiezan a celebrar en la isla como Géiser Innova que ha hecho una reentré muy acertada.

Yo confieso que aún no acabo de publicar por mi cuenta. He compartido esta situación con varias personas que me conocen en diferentes grados. Tomo notas de los eventos, una costumbre que cogí con mi programa de radio y crónicas en prensa. Tengo un buen micro de estudio y otro más que tendré en breve más adecuado para videoconferencias, una buena webcam y conocimientos de edición de textos, fotografía y vídeo. Incluso un gimbal que he utilizado en algún viaje, pero no acabo de lanzarme. Eso sí, el apoyo recibido inicialmente y hace poco en Facebook se agradece muchísimo.

AMA (respondiendo preguntas)

Lo prometido es deuda. Aquí van preguntas que me han hecho y me había comprometido a responder sin tapujos.

¿Cómo fueron los momentos iniciales?

En parte creo que ya lo he respondido, Isidro Quintana. Mucha ilusión, muchas ganas de poder dedicarme a lo mío en una organización que es conocida por su dedicación a la calidad. Muchísima curiosidad por saber cómo era realmente lo que se decía e intuía de Lean Mind. También muy duro por lo que comenté. Me frustraba muchísimo saber que algunas cosas básicas tenía que empezarlas de cero y no ir con el acelerador a fondo como hacía antes.

¿Cómo conseguiste vencer la fuerza gravitatoria que nos atrae al centro de la Tierra?

El gran Tino supongo que me pregunta por la foto que compartí en Facebook. Costó varios intentos, no te creas. Pero básicamente fue gracias a la buenísima comida islandesa, así me pareció, que comí el día anterior y lo impresionado que estaba de ver en un lugar remoto paisajes tan parecidos a los de Canarias. Cogimos la ruta este-oeste y el día de esa foto por la carretera vi paisajes, salvando las diferencias, muy parecidos a Lanzarote.

¿Qué tal llevaste el cambio de tu rol previo a éste? ¿Te fue fácil?

Aparte de la dificultad muy bien. Se veía públicamente en mi un producto que hacía fuera de horas de trabajo y unas responsabilidades que llevaba un año sin ejercer por la toma de control del medio. Así que muy bien porque a fin de cuentas estoy realizando el trabajo para el que me he formado durante muchos años y ejercí, de una forma muy diferente, aunque no se viera. Siempre lo he llamado trabajo gris.

¿Percibes si tus experiencias en los medios te aportan en tu rol actual (por ejemplo ofreciendo puntos de vista diferentes a otros miembros del equipo)?

Creo y espero que aporto muchísimo. Se debe tanto a la edad, soy el más viejo de la empresa, los cambios tecnológicos vividos y, como comentaba en el texto, mi perfil multidisciplinar. Soy un perro verde en mi profesión. Por lo que hay prácticas que he tenido que corregir, eso es fácil, pero si que ofrezco otras formas de pensar out-of-the-box. Si se observan las conexiones de mis diferentes redes sociales se ven tres grandes grupos: tecnología y cultura digital, Canarias en general y comunicación. Esta mezcla durante años me permite ofrecer un punto de vista muy particular, teniendo en cuenta varios aspectos del prisma de lo que es la realidad (no pretender conocerlos todos) y espero que enriquecedor.

¿Eres tan ágil como pareces?

No y desde hace unos meses un poco menos. El truco está en levantar los pies por encima de las rodillas, así parece que has saltado más de lo que parece. Aparte de eso, en lo profesional no es lo mismo escribir en una hoja en blanco que en una que está bastante ocupada. La ventaja: en toda mi carrera he optado siempre por reaprender y en este entorno actual, creo que he mejorado en este aspecto.

En base a tu experiencia personal, ¿cómo aconsejarías a otras personas a reinventarse en el ámbito profesional?

En una charla de Juan Verde en TLP Tenerife, puedes saber más de él comprando mi libro Emprendedor@s de Canarias :-p, escuché una frase que me impactó: “Lo que estás haciendo va a terminar, ¿qué harás en el día siguiente?”. Tiene toda la razón del mundo. Lo que le diría a cualquiera es que más que reinventarse hay que tener enfoque de evolucionarse. ¿De verdad no sirve de nada lo que has hecho hasta ahora? ¿Qué experiencias, no necesariamente técnicas, son útiles para tu próximo trabajo? El libro Disrupt You, de Jay Samit ofrece algunas claves en este sentido. Entender que hay conocimientos que vas a tener que olvidar, mejorar, o reaprender. Por mi profesión, responsabilidad y lo que hacía al comunicar, sabía que podía estar en un lado de la mesa o en el otro. Era solo cuestión de momento y situación. Es lo que no tenemos que olvidar. También hay que ser consciente de que es necesario ser flexible. A medida que el tiempo pasa, también lo hacen las situaciones. Si somos inflexibles, acabará pasando por nosotros y no al revés.

Podcast

Supongo que será crear uno. Lo he comentado, me cuesta y no se porqué. Tengo la encuesta que hice tras el cierre de la radio dónde hacía mi programa pero aún no tengo la respuesta. La cuestión que te preguntaría es, ¿sobre qué?

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones al llegar?

Un lugar muy dinámico, mucho más horizontal que las empresas que conocía, con personas motivadas por hacer cosas pero al mismo tiempo no acababa de ver qué estaba haciendo cada uno, entiendo que por la falta de un lugar común de trabajo. Un espacio en el que la gente se encontraba apoyada y segura. También me preguntaba cómo podía participar más en la empresa hasta las primeras semanas de pair en los que mi preocupación era cómo rebajar revoluciones en mi cabeza.

Todo

¿Me faltará algo por contar? Quizás las buenas conversaciones que tengo con mis compis, que no se cortan en decirme algo y preguntarme si notan algo que no entienden.

¿Cómo llevas el cambio después de tantos años en un mismo lugar?

Ahora muy bien. Las primeras semanas fueron complicadas aunque también me sentía aliviado ya que fueron bastantes años con el acelerador a fondo hasta el cambio. Realmente me siento cómodo y con ganas de aportar y aprender más. Que los colaboradores trabajen en lugares geográficos diversos y en negocios diferentes es un plus que te hace ganar en agilidad. #Yoconfieso que echo en falta la parte de comunicación.

¿Qué cosas han cambiado durante este tiempo con respecto a tu forma de ver el desarrollo?

Hasta entrar en Lean Mind tenía una visión horizontal de la industria con algunas partes muy verticales. Sin embargo, trabajar en legacy, sin posibilidad real de cambio, y en solitario, hace que no conozcas ni apliques aspectos de la estructura/arquitectura del software. También he aprendido que el software es mucho más maleable cuando tienes un IDE y sabes aprovecharlo a fondo. Si TDD y tests son un #must para mí ahora, hacer código mantenible lo es aún más. Cada vez adopto más el lema “Solo se que no se nada” al mismo tiempo que averiguo como saber más.

¿Cómo consideras que ha sido la experiencia?

Extremadamente positiva. No solo por conocer a gente fantástica sino porque desde el punto de vista de la organización, está demostrando que las buenas prácticas favorecen la calidad y el crecimiento profesional.
Esto es más para una charla con un buen café y un poco de bizcochón
Si lo has leído todo hasta aquí espero que te lo hayas tomado 😉 Si no, cuando quieras.

¿Qué tal el salario?

Estoy muy contento en ese sentido. Pueden verse los rangos salariales en las ofertas que tiene la empresa y somos muy transparentes. Hay una promoción salarial en base al rendimiento que se cumple (a mí a partir del año que viene). Te diré que quería ponerme a prueba cuando entré y me parecía demasiado por el proceso de reaprendizaje, pero acaba el año y estamos todos contentos.

Ohhhh claro

¿Qué?