Apps médicas, tantas posibilidades como riesgos

Una de las aplicaciones que tienen los smartphones está relacionada con la salud. “Salud y forma física” es una de las categorías que ofrece iTunes, la tienda de Apps de Apple. En algunos casos son guías de ejercicios, en otros consejos, pero también se crean soluciones que están más relacionadas con la medicina. Ahí empiezan los pros y los contras.
Los profesionales de la medicina en ocasiones ven con cierto recelo este tipo de soluciones si no parten de su propio gremio. En parte tienen, razón, casi 10.000 aplicaciones están relacionadas con la “salud” entre las diferentes plataformas de móviles. Es un área en claro crecimiento con incrementos porcentuales que tienen dos-tres cifras año tras año. Cientos de millones de destinatarios.
La Universidad de La Laguna también investiga
Que sean recelosos no significa que no estén abiertos a esta innovación. Por ejemplo, en la Universidad de La Laguna existen varios proyectos, uno de ellos, Typ Tapps, recibió el primer premio del III Foro de Presentación de Proyectos Emprendedores (vídeo). En este caso se trata de un servicio de monitorización con sensores no invasivos de los pacientes. De esta forma pueden estar en sus residencias en lugar de permanecer en el centro médico. Un buen caso práctico en el que participa Yeray Callero que ahora está centrado en otro proyecto.

También existen Apps que realizan seguimiento de determinadas dolencias y ofrecen mensajes de advertencia, o recomendaciones para mejorar la salud de los enfermos. Otras envían información continuada del seguimiento de los enfermos, miden pulsaciones, permiten un contacto con el médico para consultar problemas que no requieran ser atendidos inmediatamente, pastilleros asistidos… Un universo de posibilidades.
Soluciones y nuevos problemas
Pero al mismo tiempo se despiertan ciertos recelos. ¿De quién es la responsabilidad en el caso de que algo falle? ¿Del paciente si no carga la batería del móvil? Las aplicaciones están diseñadas para controlar algunos aspectos, ¿son suficientes? ¿Y si el paciente no tiene cobertura y la aplicación no puede enviar los datos en el momento en el que debe?  Son preguntas que tienen fácil respuesta cuando uno no es el paciente. Como toda ciencia, los avances suelen generar expectativas que tienen que cumplirse, aunque no sea en el primer artefacto que la utilice.
 

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